Todo Para Microscopio

CONSTRUCTORES DE MICROSCOPIOS
“LUTZ Y SCHULZ”

1902 – 1915

Parte I
Complemento Capítulo 4

Julio de 2015
José Francisco Lewkowicz Stegmann. Médico
Copyright, etc.

Introducción

En un número infrecuente, pero no despreciable de aparatos que pueden encontrarse en nuestro país, podemos leer en el cuerpo del tubo (portatubo), el siguiente grabado: Lutz y Schulz. Antigua casa Oliva y Schnabl. Buenos Aires (ver imagen abajo derecha).

Esta marca y modelo de microscopio, fue comprado en las dos primeras décadas del siglo XX por diferentes instituciones de nuestro país y, en forma particular, por variados profesionales.

En Argentina, estos microscopios los comercializaba la firma “Lutz y Schulz”, que fuera la representante y distribuidora de las factorías “E. Leitz” y “C. Reichert Wien”.

En la página anterior, mostramos la fotografía de uno de estos aparatos. Un típico modelo del tipo “Continental”; a continuación un breve resumen de las características del microscopio.

Características

El microscopio está construido en bronce y latón (una aleación de cobre y zinc). Tiene una altura, con el tubo en la posición de 170 mm (longitud mecánica para esta marca de microscopios) y enfocado, de 33.5 cm de alto, un ancho de 9.8 cm, y una profundidad de 16.5 cm. Pesa ~3,48 kg (sin accesorios, ni caja).

Estativo

Formado por un pie de bronce en “Y” de caras planas (este formato comenzó a utilizarse por distintas marcas alrededor de 1880), que remata en su parte posterior en un chanfle corto. Mide en total 145 mm por 98 mm.; está pintado de negro. Los aparatos comprados por un particular no tienen número; en Institucionales, es posible encontrar un número grabado en la parte posterior, en estilo Monotype Corsiva.

El pilar corto y cilíndrico, está firmemente unido al pie y, presenta en su extremo superior una cuna donde encastra la rama, a través de su pieza talón.

La rama cilíndrica, incluye dos partes. La inferior presenta hacia abajo la pieza talón que encastra en la cuna, a quien queda unida por un perno cónico de doble tuerca, que le permite inclinarse hacia atrás hasta un ángulo de 90°; en su parte anterior se inserta el brazo del espejo; en su superficie superior atornilla la platina. La parte superior incluye, formando una sola pieza, la barra de sección triangular, atornillada a la platina.

El brazo, clásico en su forma, está encastrado en la barra; en el extremo superior de su parte cilíndrica se ubica el tornillo que permite el movimiento fino o micrométrico; sobre la cara posterior de la parte en paralelepípedo y sobre un eje horizontal, se ubica el piñón con doble empuñadura (ruedas o tornillos), el cual gira sobre la cremallera permitiendo el movimiento grueso o macrométrico, sostenido atrás por una placa atornillada; en su cara anterior presenta una canaleta por donde se desliza el cuerpo del tubo, a través de su cremallera.

Una platina cuadrangular con festón posterior, fija, de 93 mm por 80 mm, con una abertura central de 23 mm, está montada y atornillada entre las dos partes de la rama, pintada de negro; en su cara superior dos pinzas cromadas, encastradas, de dirección antero-posterior, permiten la fijación del portaobjeto; en la inferior, se encuentra atornillado el portacondensador fijo.

El tubo consta de dos piezas, el cuerpo del tubo (portatubo, donde están grabados los datos del ¿fabricante?) y el tubo propiamente dicho; el cuerpo encastra por su cremallera posterior en la canaleta del brazo ya mencionada; en el extremo inferior enrosca el revólver portaobjetivos que permite la ubicación de tres elementos; en el superior se encuentra un anillo atornillado por cuyo interior desliza el tubo, que en su superficie anterior presenta grabada la variable longitud mecánica con la que puede funcionar el aparato y, en el extremo superior el orificio donde encastra el ocular.

El enfoque macrométrico se logra por el conjunto piñón-cremallera, dos importantes tornillos en sus extremos permiten el movimiento; el micrométrico se hace con un tornillo, que empuja el brazo hacia abajo contra un resorte que rodea la barra, al aflojar el tornillo, el resorte empuja hacia arriba el brazo.

Iluminación

A partir de luz externa natural o lámpara, consta de un espejo plano/cóncavo montado sobre una horquilla, que permite el movimiento antero-posterior y latero-lateral; el conjunto está atornillado al brazo del espejo, que también permite el movimiento basculante latero-lateral; todo bajo la platina y a su vez atornillado a la cuna.

Lleva un condensador tipo Abbe con diafragma iris, el cuerpo del mismo se desliza dentro del portacondensador.

Óptica

Tres objetivos acromáticos fijos designados N° 3, 6a y Hom. Jnm. 2mm (en todos, la nomenclatura propia de la época); el N° 3 tiene una potencia de ~10,3X, el 6a de ~44,0X (en este aparato está reemplazado por un 8 de ~69,0X) y el Hom. Jnm. 2mm de ~92,0X (Hom. Jnm significa que debe utilizarse con aceite de inmersión).

Oculares Huygens grabados 2 y 4; el 2 tiene un aumento propio de 6X y el 4 de 10X; por lo tanto, en combinación con los objetivos, el microscopio puede dar una gama de aumentos que van de ~62X a ~920X.

Caja (gabinete, cofre)

Está construida en madera de cedro lustrada, techo y base presentan un reborde torneado (típico en estos microscopios), el techo lleva una manija niquelada basculante unida a un listón atornillado, que facilita su transporte; la tapa anterior, única móvil a través de sendas bisagras, una cerradura con llave, y en su borde superior el número correspondiente al aparato; la caja contiene:

  • arriba y a la izquierda, el cajón deslizante donde se ubican los oculares.
  • arriba y a la derecha, el cajón deslizante donde se ubican las cajas de bronce grabadas con el número, donde se guardan los objetivos.

Historia de este microscopio

Pero… ¿quién fabricó estos microscopios?

No pude encontrar información escrita fidedigna; Tampoco oral por parte de expertos en el tema. El Señor Héctor Briuolo, dueño del establecimiento del mismo nombre y muy versado en el tema microscopía óptica (ya fallecido) y, Álvaro Calvo, un experto en instrumental científico antiguo con un cuñado de su tío Víctor Calvo, que fue Gerente de Lutz Ferrando & Co., el Señor Ítalo del Papa. Decidí entonces “revolver un poco el avispero”, a ver que encontraba.

Lo primero que tuve en cuenta, por su estructura, es que el aparato se fabricó muy probablemente entre los años 1890 y 1910. En segundo lugar, cuales fábricas estaban operativas en Europa entre esas fechas; Argentina, prácticamente no importaba equipamiento de USA o Japón. Sí tenía la certeza de quien fue el importador/distribuidor, una empresa cuya razón social era “Lutz y Schulz”, que desde luego, no fue el fabricante.

Por el estilo-diseño de varios de sus componentes, el primer candidato parecía ser “E. Leitz”. En el catálogo N° 44ª, páginas 54 y 58, publicado en 1910, encontramos dos modelos de estativos, muy similares al aparato que nos ocupa.

A la izquierda el Stativ IIa. A la derecha el Stativ III. Ambos presentan diferencias con el “Lutz y Schulz”, a saber:

  • El estativo IIa: el portacondensador es móvil, se puede subir y bajar.
  • La platina es perfectamente cuadrada y lleva una cubierta de ebonita.
  • El revólver portaobjetivos es circular.
  • El estativo III: el pie es de bordes romos.
  • El pilar es fijo.
  • En vez de condensador, presenta un disco giratorio de diafragmas fijos.
  • Que el revólver portaobjetivos sea un trébol de 2 hojas, no es relevante.

Bien, si tenemos en cuenta que en ocasiones un fabricante armaba aparatos a partir de las piezas sobrantes de modelos distintos, es evidente que podemos “armar” un perfecto “Lutz y Schulz”.

Asunto resuelto.

Pero, hace ya tiempo escuché a un Profesor de Biología Celular decir lo siguiente: “cuando en biología algo aparece como muy sencillo, seguramente no es cierto”. Pensé que quizá no sea así para este caso, fabricar microscopios y mezclar piezas sueltas. Me quedé con la frase del Profesor dándome vueltas, y decidí “escarbar” un poco más.

Fue una buena decisión, la fortuna acompañó y, encontré la siguiente fotografía en la colección que indica el epígrafe de la misma. Parafraseando a Arquímedes: ¡eureka!

Tomado de: The BILLINGS MICROSCOPE COLLECTION of the Medical Museum Armed Forces Institute of Pathology. Second Edition, 1996 (pág. 104, fig. 196).

Aparece descrito como: Ernst Leitz, Wetzlar, Germany; compound monocular; C. 1896. (AFIP 49144 – 60 – 4713 -123). Luego de detallar sus características, al final, agrega (traducido del inglés): Está firmado, E. Leitz, Wetzlar, N° 28846. Este modelo, Stand II, fue presentado alrededor de 1890 y, fabricado con un estativo de 1894 mejorado; todavía estaba a la venta en 1909.

Conclusión

  1. “E. Leitz” fabricó el microscopio problema: el “Lutz y Schulz”.
  2. Seguramente, la empresa “Lutz y Schulz” dedicada a la óptica, decidió incorporar a su negocio la venta de microscopios y, arregló con la “E. Leitz” que le vendiera determinado modelo, pero con su marca (o sin la de “E. Leitz” y numeración, ellos grabaron su marca con o sin ponerles número).
  3. Los años coinciden, la razón social “Lutz y Schulz” va de 1902 a 1915.
  4. Años después, la empresa, con otro nombre, sería la representante de “E. Leitz” en Argentina.

Un detalle: el microscopio que se encuentra en The Billings Microscope Collection, tiene la platina perfectamente cuadrada (sin festones), como el Stativ IIa del catálogo N° 44ª de “E. Leitz”.

Historia de “Lutz Ferrando & Cía.”

La Historia de la empresa que inicialmente figura como Observatorio, tiene sus orígenes antes de la federalización de Buenos Aires, con más de un siglo en el campo de la óptica y otros productos.

En Montevideo, en 1877, en una modesta casita de la calle 25 de Mayo, se funda el primer establecimiento de Óptica, Fotografía y Cirugía, bajo la firma “Oliva y Schnabl”; dos inmigrantes, el primero italiano y el segundo austrohúngaro.

Al año siguiente, en Buenos Aires, ambos, Pietro Oliva hijo de un renombrado fabricante de armazones para anteojos, y Leopoldo Schnabl el primer técnico optometrista conocido en Sudamérica, iniciaron su empresa al inaugurar el “Instituto Óptico Oculístico”; la razón social: “Antigua Casa Oliva y Schnabl”. Se establece en la calle Florida 101, Ciudad de Buenos Aires. Sus principales rubros fueron: Óptica, Matemáticas, Física, Medicina y Electricidad.

El Señor Leopoldo Schnabl, tenía inquietudes más allá del área comercial; entre sus publicaciones figura “Higiene popular. La vista, sus defectos y remedios”, reseñada en el Anuario bibliográfico de la República Argentina de 1880.

En 1879, Pablo Ferrando se une a la firma en Buenos Aires como optometrista, regresa a Montevideo pocos años después.

En 1884, se incorpora Adolfo Lutz.

Para la época, el entonces Gerente de la Empresa en Montevideo, Pablo Ferrando, adquiere el primigenio comercio referido y se constituye en su único propietario. Alrededor de 1940, traslada la empresa a la calle Sarandí y amplía sus instalaciones. El negocio, “Pablo Ferrando S.A.”, continúa hasta finales de la década del 60, en que cierra definitivamente.

En el año 1886, Esteban David Ferrando ingresa como empleado de oficina en la empresa de Buenos Aires.

En 1888, muere Pietro Oliva, quien es reemplazado por Rodolfo Schulz.

En 1890 muere Leopoldo Schnabl, toma el lugar su único hijo, Riccardo Schnabl Rossi.

Para 1895, la compañía extiende sus actividades en la ciudad de Buenos Aires, incursionando en el campo de la cirugía. Comienza con la fabricación de aparatos y equipos, en estrecha cooperación con los profesionales médicos.

En el año 1900 la empresa modifica su nombre, llamándose por un tiempo “Schnabl y Lutz”, son sus dueños los señores Riccardo Schnabl Rossi y Adolfo Lutz. El mismo año, el primero de los nombrados se retira a la edad de 28 años.

Quedan a cargo de la firma Adolfo Lutz y Rodolfo Schulz. Los mismos amplían el local y los rubros, agregando aparatos para fotografías, instrumentos de cirugía, óptica, etc.

Años después la razón social cambia a “Lutz y Schulz” que se traslada a Florida 171, importadora y comercializadora del microscopio que nos ocupa.

En 1903, instalan en la calle Andes 748, una fábrica de muebles antisépticos para uso en hospitales, sanatorios etc., también instalaciones completas para salas de esterilización.

En 1904, obtiene varios premios, con medalla de oro incluida, en el Concurso de Higiene.

En 1905 el “Primer Instituto Óptico Oculista Lutz y Schulz” instala el Observatorio en Mar del Plata; estaba ubicado frente a los comedores del Hotel Bristol. Contiene instrumentos de meteorología y el “kiosko”, como lo llamaran popularmente, se asemeja a los instalados en playas europeas.

Entre 1900 y 1915 comienza su expansión, se abren sucursales en Mar del Plata, Córdoba, Tucumán y Rosario.

La empresa crece, y en 1905 compran un gran predio de 10 mil varas² (6.972,23 m²), ubicadas entre las calles Fraga, Guevara, Maure y Ushuaia (actual Jorge Newbery), en las cercanías del cementerio del Oeste (Chacarita), Ciudad de Buenos Aires. Allí construyen un importante taller, donde hay calderas, fundición de bronce, niquelados, carpintería etc. La firma, además, entrega 24 viviendas de gran confort a los obreros.

Para la época, empiezan a importar gran cantidad de material de diferentes factorías alemanas, a través del representante de éstas en Berlín, cuya razón social era “Paul Altmann”, instalada en Luisenstrasse 47, Berlín, Alemania.

El 30 de abril de 1912 se inaugura el nuevo local de seis pisos en Florida 240; integran la sociedad los Señores Rodolfo Schulz, Esteban Ferrando, Guillermo Lutz y Luis Paillot.

En el año 1915, la sociedad toma el nombre “Lutz Ferrando & Co”, bajo la dirección de Guillermo Lutz y Esteban Ferrando. Esta etapa, la más larga, tiene un vertiginoso desarrollo con la incorporación de, entre otras, las secciones técnicas de Medicina, Química, Microscopía, etc. En la década del cincuenta, la compañía contaba con dos fábricas, una en Buenos Aires y otra en Córdoba, y un plantel de más de 2.000 empleados.

Para 1920, la empresa decide extender sus actividades al exterior. Para ello, establece una compañía similar en Brasil, con sucursales en Río de Janeiro y San Pablo.

En 1926, Eduardo Lutz (hijo de Adolfo), y Andrés Ferrando (hijo de Esteban David), se unen a la compañía como socios, representando la segunda generación de las respectivas familias.

Para 1930, la firma “Lutz Ferrando & Co”, constituida en 1915, se transforma en sociedad anónima, cuyo directorio es presidido por Esteban David Ferrando hasta 1955.

La empresa sigue adelante hasta finales de la década del 90, en la que llega a su fin en la forma que la conocimos.

De ahí en más, la firma se recrea en una Red de Ópticas Lutz Ferrando con el sistema de franchising. El documento señala que la Red tenía 40 locales, desde Tierra del Fuego a Salta y desde Cuyo al Litoral.

Anexo I

Riccardo Schnabl Rossi

Riccardo Schnabl Rossi nace en Perugia, Umbría, ciudad cercana al río Tiber, en 1872. Su madre, Elvira Rossi, es perugina, mientras que el padre, Leopoldo Schnabl, es un súbdito austrohúngaro, originario de una ciudad del imperio que hoy pertenece a la República Checa. Él tiene pocos años cuando la familia se traslada a la Argentina, donde el padre abre una tienda de óptica.

Huérfano de ambos padres a los 18 años, y único heredero de su ingente patrimonio, 10 años más tarde Riccardo Schnabl Rossi vuelve a Perugia, de la que siempre se considera orgullosamente ciudadano, tanto que añade sistemáticamente a su apellido paterno, el de su madre.

Profundo conocedor del entorno teatral europeo, tiene relaciones de amistad con músicos, directores de orquesta, directores de teatros y con exponentes del mundo cultural y artístico de comienzos del siglo XX. En su villa de Monte del Lago hospeda, entre otros, a Puccini, Mascagni, Giordano y Emile Henriot.

“El lago es único”, así escribe el 24 de junio de 1911 el compositor Giacomo Puccini a su gran amigo Riccardo Schnabl Rossi. El lago es el Trasimeno, sobre cuya orilla R. Schnabl tiene una villa donde se hospeda el músico toscano.

Villa Schnabl se encuentra aguas arriba del Lago. La villa, originariamente caseta para la caza, en 1898 es adquirida por R. Schnabl. Él la hace reestructurar, mezclando en la arquitectura y en las decoraciones el estilo Liberty de Gran Bretaña, el Art Nouveau de Francia y el Sezessionistil de Austria.

Años después de la muerte del compositor, ocurrida en 1924, R. Schnabl vende la villa a una familia de empresarios romanos del sector de la madera por un millón de liras, que se hizo pagar en esterlinas de oro.

Muerto G. Puccini y vendida la villa sobre el lago, R. Schnabl traslada su residencia a París en el barrio latino, hasta su muerte ocurrida en 1955 en un elegante hotel de Roma. Vuelve a menudo a Perugia y dona importantes obras de arte al Ayuntamiento, mil preciosos volúmenes a la Universidad para Extranjeros y veintiocho raras partituras musicales al Conservatorio local.

Comentario del autor

Bueno, si eso no fue hacer la América … hacer la América ¿qué es?

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